—¡Pronto, Naty, aquí está! —exclamó Gaby, deteniendo su trote. Venía corriendo a una increíble velocidad y sus ojos estaban inyectados en sangre, debido al miedo y a los nervios. La aludida tardaba en llegar ya que no era tan veloz como su amiga, pero en cuestión de segundos estaba al lado de ella.
Se encontraban en el prado donde Kegan había comido las flores silvestres y donde, según él, había estado un oscuro merodeando con Theodore. Era imposible, realmente, los oscuros son criaturas creadas por la Madre Naturaleza que tuvieron tendencias malignas, pero que por lo general atacan a los seres humanos... ultimamente estaban atacando a todos los seres vivos con los que se encontraban a su paso, sin saber la razón.
En ese momento se habían detenido ya que encontraron, recostado sobre unas flores rosadas, el cuerpo de Theodore. Se lo veía en perfecto estado, sin una sola herida en su cuerpo, y respiraba normalmente. Sus orejas estaban en estado de alerta, escuchando todo lo que ocurría a su alrededor, velando por el lobo mientras este dormía plácidamente.
—Está vivo —notó Naty, mirando confundida a su amiga— puffff... seguro que el estúpido de Kegan comió algo con esas flores y le hizo ver alucinaciones...
—Yo creo en tu hermano, —lo defendió Gaby— además nunca mentiría con algo como esto, sabe que toda la manada está amenazada por la presencia de oscuros... hacer una broma de esta magnitud sería algo de mal gusto...
—Nunca dije que hiciera una broma, a lo mejor las flores sí que le hicieron mal...
—Acércate a Theodore y compruébalo... quizás no está herido por fuera pero sí por dentro...
—¡No! ¿Por qué tengo que hacerlo yo?
—Tú eres la que duda
—Pe-pero... ¡si me acerco le arrancaré las orejas con mis propios dientes! ¡Merezco una venganza!
—Hazlo, pero primero fíjate si está mal herido... anda...
—Pufffff... de acuerdo...
Naty se puso en cuclillas y se acercó al cuerpo de Theodore. Así dormido parecía un cachorro tierno que soñaba con una gran porción de un jugoso venado; aunque las muchachas, ya conociendo el carácter sádico y cruel del lobo, no pudieron evitar un estremecimiento.
La loba gris apoyó su mano sobre el pecho del lobo en busca del latido de su corazón. En ese mismo instante, él despertó y, aferrándola con fuerza, la tiró al suelo y se abalanzó sobre ella.
—¡Naty! —chilló Gaby, lanzándose a defender a su amiga. Quiso empujarlo y alejarlo de ella, pero su velocidad era aún mayor que el de la loba marrón y le asestó un fuerte golpe en la zona frontal de la cabeza. No llegó a desmayarla, pero era lo suficiente como para dejarla inmovilizada unos segundos.
—Vaya, conque su intención era cobrarme una venganza mientras trato de dormir... saben que no puedo dormir en las noches debido a mis visiones y se les ocurre atacarme cuando más indefenso estoy... —murmuró mientras una sonrisa siniestra afloraba lentamente en sus labios— pues bien, sepan que nunca descanso por completo y que jamás podrán derrotarme, sobre todo tú —agregó mordiendo suavemente la nariz de Naty— patética cachorrita...
Es casi imposible describir la ira que sentía la loba gris en esos momentos. En su mente sólo habían pensamientos oscuros y macabros que debía aplicar en aquel maldito lobo que la torturaba y se burlaba de ella, pero no podía ni modular una sola palabra. Él estaba sentado sobre su estómago y la muchacha sentía que le faltaba el aire.
—No era nuestra intención vengarnos —explicó Gaby, una vez que logró recuperarse— es que el hermano pequeño de Naty dijo que te había visto por aquí con un oscuro y vinimos a ver... ella sólo quería saber si aún vivías...
—¿Yo? ¿Con un oscuro? —rió Theodore, clavando su mirada sobre la loba que trataba de librarse y que, debido a su peso, no podía ni siquiera moverse— era de esperarse que tú no podrías vengarte de mi... no puedo creer que sean tan patéticas de escuchar las palabras de un niño... —se burló, levantándose y marchándose— chicas, les recomiendo que se alejen de mi... son demasiado débiles... además —agregó, mirando de reojo a Naty con perversidad— ya he probado tu sangre, cachorrita, y sabes tan bien como un venado... no me gustaría tener que cazarte y devorarte...
___________________________________________________________________
Continuará...~
Si, me gustan este tipo de finales porque son así como geniales... (?

No hay comentarios:
Publicar un comentario